¿Cómo influye la altura del viñedo en el vino?

La altura es un factor de gran importancia en el desarrollo de la vid y, consecuentemente, en el vino. A mayor altitud la temperatura desciende (casi un grado cada 100 metros), lo que hace que el clima sea más fresco y que, como consecuencia, los vinos sean también más frescos, ácidos y longevos.

Las temperaturas más bajas producen que la maduración de las uvas sea más tardía, logrando que estas presenten un mejor equilibrio entre azúcar y acidez. Como consecuencia, los vinos también presentan un color más vivo y, debido a la intensidad de la luz, se desarrollan más aromas y sabores.

Además, a mayor altura obtendremos una mayor incidencia del aire, lo que se traduce en un mejor estado de salud de la viña, que se ve menos amenazada por las enfermedades que acostumbran afectar a la vid.

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